Preguntas técnicas de características y respuestas a preguntas tipo qué es

La API de WhatsApp Business no es magia: es la platform que Meta usa para cobrarte hasta por respirar

Mira, te voy a contar lo que nadie te dice en esos webinars vendiendo humo. La API de WhatsApp Business no es un invento para que seas más feliz, es la herramienta que Meta inventó para que las empresas grandes (y no tan grandes) dejen de usar el móvil de un becario para atender clientes y, de paso, cobrar por cada puto mensaje que mandas. Porque sí, esto no es tu WhatsApp del día a día, esto va de escalar, de automatizar, y de que facebook (perdón, Meta) se lleve su tajada.

La cloud de Meta es lo único que merece la pena si odias mantener servidores

Antes, para usar esto tenías que tener tu propio server, tu infraestructura, y un informático llorando en una esquina porque algo no funcionaba. Ahora existe la cloud de meta, que básicamente es que ellos alojan todo. Te olvidas de parches, de actualizaciones, de que el servidor se caiga un domingo. Es lo que han hecho para que hasta el tonto del pueblo (con perdón) pueda conectar su negocio. La platform te la dan, tú solo tienes que preocuparte de usarla. ¿Es gratis? No, colega, gratis no es casi nada en esta vida.

El costo real no es solo lo que Meta te clava, ojo con los intermediarios

Aquí viene lo divertido. La gente piensa «hostia, pago lo que pone Meta y ya está». Y no. El costo tiene dos patas. Una es lo que cobra Meta por cada mensaje de plantilla que mandas (marketing, utilidad, autenticación). Eso varía según el país del cliente, y te lo meten en la factura sí o sí. La otra pata es lo que te cobra el BSP de turno (el proveedor que te conecta). Algunos te meten un margen, otros una subscripción mensual. O sea, pagas por usar la platform y encima pagas por acceder a ella. Hay opciones como ir directo por la cloud de meta sin tanto bróker, pero no todo el mundo vale para hacerlo solo.

Lo de gratis es un señuelo, pero existe si sabes jugar

Sí, hay parte gratis. Y no es mentira. Todas las conversaciones que inicien tus clientes (esos mensajes de «hola, ¿qué precio tiene esto?») entran en una ventana de 24 horas. Durante ese rato, puedes responder, mandar fotos, audios, y no te cuesta un duro. El truco está en que si pasan esas 24 horas y quieres enviar algo (una promo, un recordatorio), ya tienes que usar una plantilla y eso paga. También si el cliente te responde a los dos días, la conversación se cierra y el siguiente mensaje que mandes, si es plantilla, te lo cobran. No es trampa, es saber cómo va el baile.

El precio por mensaje es más bajo de lo que piensas, pero el volumen mata

Si miras la tabla de precio por mensaje, igual ves números como 0,0250 dólares para marketing en USA y piensas «bah, es barato». Y lo es, para un mensaje. El problema es cuando empiezas a mandar miles. Ahí el costo se dispara. Eso sí, Meta tiene volumen de descuentos: cuantos más mensajes de utilidad o autenticación mandes en un mes, más baja la tarifa. Pero ojo, eso solo aplica si alcanzas ciertos niveles. Si eres pequeño, pagas la tarifa de pequeño. Si eres grande, te premian. Como en la vida misma.

Facebook metió la mano para que todo fuera más sencillo, pero no más barato

Cuando facebook compró WhatsApp, todos sabíamos que algo iba a cambiar. Al principio era el caos, ahora ya tienen la máquina engrasada. La platform está pensada para que las empresas integren esto con su CRM, con sus bots, con todo. Pero no te confundas: la simplificación técnica no significa simplificación de costes. Ellos han puesto la infraestructura (la nube) para que engancharte sea fácil, pero una vez dentro, el negocio es suyo.

Mi consejo: calcula bien antes de firmar con un BSP

He visto casos de gente que firma con un proveedor pensando que solo paga el envío y luego le meten un sobrecoste del 20% en cada mensaje. Infórmate de si el precio que te dan incluye todo o si luego viene con sorpresas. La cloud de meta te da la opción de ir por tu cuenta si tienes a alguien que sepa mover ficheros, pero si no, busca un BSP que no te desplume. El ecosistema está lleno de oportunidades, pero también de listos que viven del cuento.