Si tienes una web y no estás cuidando el texto alternativo de tus imágenes ni el texto ancla de tus enlaces, estás dejando dinero sobre la mesa. No es magia, es SEO técnico bien aplicado. Hoy te cuento cómo optimizar imágenes y enlaces para posicionar en Google en 2026, sin vueltas y con criterio propio.
Qué es el atributo ALT y por qué Google lo usa para posicionar
El atributo ALT es ese texto que metes dentro de la etiqueta y que describe lo que se ve en la imagen. Google no ve imágenes, lee código. Si no le das contexto, no sabe si tu foto es de un gato o de una factura. El texto alternativo de una imagen es la única forma de decirle a Google qué muestra esa imagen.
Y ojo, no es solo para SEO. La accesibilidad web también se beneficia: las personas ciegas usan lectores de pantalla que leen ese texto en voz alta. Si lo dejas vacío, les estás dejando a ciegas. Literalmente.
Mi consejo: describe la imagen con precisión, incluye la palabra clave si encaja de forma natural, pero no conviertas el ALT en un basurero de keywords. Google detecta el spam y te penaliza.
Cómo escribir un ALT que posicione sin parecer spam
La clave está en el equilibrio. Un buen ALT responde a: ¿qué se ve en la imagen y por qué es relevante para el contenido? Por ejemplo, si tienes un post sobre recetas veganas y pones una foto de un pastel de zanahoria, el ALT podría ser «Pastel de zanahoria vegano sin huevo ni lácteos». Ahí metes la keyword «pastel de zanahoria vegano» sin forzar.
Evita cosas como «pastel, zanahoria, vegano, receta, fácil, rápido». Eso es un desastre. Y menos aún «imagen1» o «foto». Eso no ayuda a nadie.
Si la imagen es decorativa, usa ALT vacío (alt=»») para que los lectores de pantalla la ignoren. Pero si es informativa, el ALT es obligatorio.
Optimización de imágenes: peso, formato y nombre del archivo
No todo es el ALT. El peso de la imagen afecta la velocidad de carga, y la velocidad es un factor de ranking. En 2026, con Core Web Vitals más exigentes que nunca, una imagen de 3 MB te hunde.
Usa formatos modernos como WebP o AVIF. Comprime sin piedad. Y renombra el archivo con la palabra clave separada por guiones: «pastel-zanahoria-vegano.webp» en lugar de «IMG_2026.jpg».
Además, añade atributos width y height para evitar saltos de diseño. Y si usas lazy loading, mejor que mejor.
Anchor text: el texto que enlaza y dice mucho a Google
El anchor text es el texto visible y clickeable de un enlace. Para Google, es una pista sobre el contenido de la página enlazada. Si alguien enlaza a tu web con «los mejores consejos de jardinería», Google entiende que tu página trata de eso. Si enlazan con «haz clic aquí», no dice nada.
Por eso, el texto ancla es un factor de posicionamiento clave. Pero cuidado: si todos tus enlaces externos usan exactamente la misma keyword, parecerá artificial. Varía: usa sinónimos, frases más largas, el nombre de tu marca, etc.
En enlaces internos, el anchor text ayuda a Google a entender la arquitectura de tu sitio. Enlaza a tus artículos relacionados con textos descriptivos, no con «leer más».
Errores que te pueden costar el ranking
Uno: repetir la misma keyword en todos los ALT y anchors. Eso es sobreoptimización y Google lo castiga.
Dos: usar «click aquí» o «más información». Estás desperdiciando una oportunidad de oro para dar contexto.
Tres: no enlazar internamente. Si no enlazas tus propias páginas, Google no descubre todo tu contenido y pierdes autoridad.
Cuatro: imágenes gigantes sin comprimir. Adiós velocidad, adiós posiciones.
Cómo medir el impacto de tus optimizaciones
Usa Google Search Console para ver qué consultas te traen clics desde imágenes. Ahí ves si tus ALT están funcionando. También revisa la sección de «Enlaces» para analizar los anchor texts que usan otros sitios para enlazarte.
Con herramientas como Ahrefs o Semrush puedes auditar los enlaces internos y detectar anchors genéricos. Corregirlos es una de las mejoras SEO más rápidas y efectivas.
Y no olvides las métricas de Core Web Vitals: un buen LCP y CLS te dan un empujón extra.
Conclusión sin rodeos
Optimizar imágenes y enlaces no es opcional. Es la base de un SEO técnico sólido. Dedica tiempo a escribir ALT descriptivos, a elegir anchor texts naturales y variados, y a comprimir tus imágenes. Los resultados no son inmediatos, pero cuando llegan, se notan.
No busques trucos. Busca coherencia y utilidad. Google premia lo que ayuda al usuario. Y tú deberías hacer lo mismo.