En esta guía, te explico de manera clara, como a un compañero, los riesgos y procedimientos detallados para instalar Windows 11 24H2 en PCs que no cumplen los requisitos oficiales. Es información técnica para uso informado y bajo tu propia responsabilidad.
Microsoft ha establecido requisitos de hardware específicos para Windows 11, centrados en seguridad y rendimiento modernos. Si tu equipo es antiguo, es muy probable que el instalador oficial te impida continuar. Esta guía analiza los métodos para saltar estas comprobaciones, no como una recomendación, sino como una explicación técnica de lo que es posible. Es crucial entender que hacerlo conlleva riesgos significativos de estabilidad, seguridad y falta de soporte técnico.
Mi objetivo es darte una visión completa, como si estuviéramos en el taller, para que tomes una decisión informada. Te mostraré exactamente qué comprueba Windows, cómo se puede modificar ese proceso y qué problemas puedes encontrarte después.
¿Por qué mi PC no es compatible con Windows 11 24H2?
Índice del Contenido
Los requisitos oficiales de Windows 11 están diseñados para garantizar un funcionamiento seguro y fluido. Tu PC podría ser rechazado por uno o varios de los siguientes motivos, que son comprobaciones estrictas del instalador oficial.
El principal escollo suele ser el procesador (CPU). Microsoft publica listas oficiales de CPUs compatibles. Para Intel, generalmente se requiere como mínimo una de 8ª generación o posterior, con algunas excepciones en la serie Pentium y Celeron . Para AMD, los requisitos son similares, exigiendo arquitecturas modernas . Un Intel Core i7 de 5ª generación, aunque en su día fue potente, no figura en estas listas oficiales y será bloqueado .
Otro requisito fundamental es el Módulo de Plataforma Segura (TPM) versión 2.0. Este chip dedicado es clave para funciones de seguridad como el cifrado de disco BitLocker o Windows Hello. Muchos PCs antiguos no lo incorporan o solo tienen TPM 1.2, lo cual no es suficiente. El arranque seguro (Secure Boot) es otra característica de firmware UEFI que evita que se cargue malware durante el inicio del sistema, y también es obligatoria .
Aunque menos común, también existen requisitos mínimos de RAM (4 GB) y almacenamiento (64 GB). La comprobación del controlador de gráficos también puede ser un obstáculo; se necesita uno compatible con DirectX 12 y WDDM 2.0 . En la práctica, la CPU y el TPM suelen ser los principales filtros.
Tabla 1: Principales Requisitos de Hardware y Bloqueos Comunes
¿Es realmente mala idea instalar Windows 11 en hardware no compatible?
Sí, conlleva riesgos importantes que debes sopesar. Microsoft no recomienda estas instalaciones por razones de fondo, no son simples caprichos comerciales.
El riesgo de seguridad es el más crítico. Sin un TPM 2.0, tu dispositivo no podrá utilizar las características de seguridad basadas en hardware más avanzadas. Esto podría hacerte más vulnerable a ciertos tipos de ataques, anulando una de las principales ventajas de Windows 11. Además, Microsoft podría negar el soporte técnico oficial para problemas derivados de ejecutar el sistema en hardware no compatible .
La inestabilidad del sistema es otra posibilidad real. Puedes experimentar fallos inesperados, pantallas azules (BSOD) o problemas de rendimiento porque los controladores de hardware antiguo no están optimizados para Windows 11. Microsoft aplica «retenciones de protección» para evitar que ciertos dispositivos con controladores problemáticos (como algunos de Nvidia) reciban la actualización, precisamente para evitar estos problemas .
Finalmente, está el riesgo de bloqueo en actualizaciones futuras. Microsoft podría, en cualquier momento, cerrar los métodos de omisión de comprobaciones o incluir nuevas verificaciones en actualizaciones que impidan a tu sistema no compatible seguir recibiendo parches de seguridad. Esto te dejaría en un callejón sin salida.
¿Cómo puedo instalar Windows 11 24H2 en un PC no compatible?
Existen varios métodos, que van desde modificar el instalador hasta usar herramientas de terceros. Te recomiendo encarecidamente hacer una copia de seguridad completa de tus datos antes de intentar cualquier procedimiento.
El método más común y «directo» implica crear un medio de instalación (USB) y modificar el registro durante la fase inicial de la instalación para omitir las comprobaciones. Este proceso, detallado en foros técnicos de Microsoft, requiere seguir estos pasos al pie de la letra .
- Descarga la imagen ISO oficial de Windows 11 24H2 usando la «Herramienta de creación de medios» de Microsoft.
- Crea una unidad flash USB de arranque usando esa herramienta o una utilidad como Rufus.
- Arranca tu PC desde el USB. En la pantalla de configuración inicial de Windows (donde pide idioma), presiona Shift + F10 para abrir el Símbolo del sistema.
- Escribe
regedity presiona Enter para abrir el Editor del Registro. - Navega a la ruta:
HKEY_LOCAL_MACHINE\SYSTEM\Setup. - Haz clic derecho en la carpeta «Setup», selecciona «Nuevo» > «Clave» y nómbrala LabConfig.
- Dentro de
LabConfig, crea nuevos valores DWORD (32 bits) con los siguientes nombres y datos (1): - Cierra el Editor del Registro y la ventana de comandos. Vuelve al instalador y haz clic en «Instalar ahora». Las comprobaciones de requisitos serán omitidas.
Una alternativa más sencilla es usar Rufus, una utilidad de código abierto para crear unidades USB de arranque. En sus versiones recientes, Rufus incluye una opción para crear un medio de instalación de Windows 11 con las comprobaciones de TPM, Secure Boot y RAM ya deshabilitadas. Es un proceso más automatizado y menos propenso a errores manuales.
Por último, algunos usuarios optan por modificar la imagen ISO directamente antes de grabarla. Esto puede implicar reemplazar un archivo DLL (appraiserres.dll) de una versión anterior de Windows o usar scripts que automatizan la creación de una ISO modificada. Este método es más técnico y puede requerir más investigación específica para la compilación 24H2.
Tabla 2: Comparación de Métodos de Instalación
| Método | Dificultad | Ventaja | Inconveniente |
|---|---|---|---|
| Modificación de Registro (Shift+F10) | Media. Requiere seguir pasos manuales en un momento específico. | No necesita software adicional. Funciona en la mayoría de los casos. | Proceso manual. Un error puede obligar a reiniciar el proceso. |
| Herramienta Rufus | Baja. Interfaz gráfica con casillas de verificación. | Automatizado y rápido. La unidad USB queda lista para usar en múltiples PCs. | Dependes de una herramienta de terceros. |
| Modificación de la ISO | Alta. Requiere conocimientos técnicos y herramientas específicas. | Creas una ISO personalizada reusable. | Es el método más complejo y propenso a errores si no se sabe exactamente qué hacer. |
¿Qué problemas puedo encontrarme después de la instalación?
Una vez instalado, el sistema puede funcionar, pero es probable que surjan inconvenientes. Estar preparado es clave para no frustrarte.
Los problemas de controladores son frecuentes. Es posible que Windows Update no encuentre controladores oficiales optimizados para tu placa base, chipset o tarjeta gráfica antigua. Puedes intentar usar controladores genéricos de Windows o descargar manualmente los últimos disponibles del fabricante de tu hardware, aunque estos suelen ser para Windows 10. La compatibilidad de software también puede ser un problema, especialmente con aplicaciones de seguridad o virtualización que dependan de características de hardware específicas como el TPM o SLAT.
A nivel de rendimiento y estabilidad, un PC antiguo puede no ofrecer una experiencia fluida con una interfaz moderna. Puedes notar lentitud en animaciones o que algunas características específicas de Windows 11 24H2, especialmente las relacionadas con IA y Copilot+ PC, no estén disponibles o no funcionen correctamente, ya que requieren hardware muy nuevo (como NPUs de 40+ TOPS) . Finalmente, como mencioné, las actualizaciones futuras podrían fallar o revertir los cambios que permitieron la instalación.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Esto anula la activación de mi licencia de Windows?
No necesariamente. Si tu PC tenía una licencia digital válida de Windows 10 u 11 vinculada a tu hardware, normalmente se reactivará tras la instalación, incluso con el método de omisión. Sin embargo, Microsoft no garantiza la activación en configuraciones no compatibles.
¿Puedo actualizar desde Windows 10 directamente, sin una instalación limpia?
Sí, es posible iniciar el programa de instalación desde dentro de Windows 10 y usar métodos similares (como un pequeño script que modifica el registro temporalmente) para omitir las comprobaciones durante la actualización in-place. No obstante, una instalación limpia desde USB suele ser más recomendable para evitar arrastrar problemas potenciales.
He oído que se necesita una cuenta de Microsoft para Windows 11. ¿Puedo evitarlo?
En las ediciones Home y Pro para uso personal, Windows 11 requiere una conexión a Internet y una cuenta de Microsoft durante la configuración inicial . Existen métodos para omitir este requisito (como presionar Shift+F10 durante la configuración y usar un comando como OOBE\BYPASSNRO), pero son pasos adicionales a los de la omisión de requisitos de hardware.
Mi PC tiene un procesador compatible, pero me dice que no tiene TPM 2.0. ¿Qué hago?
En muchos casos, el TPM 2.0 existe en la placa base pero está deshabilitado en la BIOS/UEFI. Entra en la configuración de tu BIOS (presionando F2, DEL, F10, etc., durante el arranque) y busca opciones como «Security», «TPM Device», «PTT» (en Intel) o «fTPM» (en AMD), y actívalas. También debes habilitar Secure Boot. Esto podría hacer que tu PC pase la comprobación oficial sin necesidad de «trucos».
Conclusión y recomendación final
Instalar Windows 11 24H2 en hardware no compatible es técnicamente posible, y te he mostrado los métodos. Sin embargo, no es una operación trivial y conlleva riesgos reales de seguridad, estabilidad y soporte a largo plazo.
Como recomendación personal, si tu PC es funcional con Windows 10, considera quedarte en él hasta el fin de su soporte en octubre de 2025. Si necesitas o deseas absolutamente Windows 11, evalúa seriamente la inversión en hardware compatible, incluso si es un equipo renovado de gama básica moderna. Tendrás una experiencia óptima, segura y sin preocupaciones.
Si, aun conociendo los riesgos, decides proceder en tu PC personal, hazlo con cuidado: haz una copia de seguridad total, sigue los pasos meticulosamente y prepárate para solucionar problemas. Y recuerda, en un entorno profesional o con datos sensibles, esta práctica no es aconsejable bajo ningún concepto.