Lo que nadie te cuenta de reinstalar WhatsApp es que la parte fácil es bajar la app de nuevo. El miedo real, el que te hace sudar, es pensar en todos esos mensajes que se pueden esfumar. Yo ya he pasado por eso más veces de las que quiero admitir.
La gente te dice «haz una copia de seguridad» como si fuera la solución mágica. Y sí, funciona, pero no es tan simple como parece. Es una especie de pacto con el diablo que haces con Google Drive o iCloud. Si el pacto está al día, al reinstalar y poner tu número, la app te lanza la pregunta que esperas oír: «¿Restaurar tus chats?». Ese momento de alivio es total, pero tiene fecha de caducidad.
Lo que muchos no saben es que con «Restaurar» no vuelves al minuto exacto antes de borrar. Vuelves a la última vez que la app decidió guardar todo en la nube por ti, que suele ser por la noche. Todos los mensajes que mandaste o recibiste desde esa última copia hasta el momento en que desinstalaste… se han ido para siempre. He perdido así planes completos del día porque confié ciegamente en el sistema automático.
Hay un truco medio oculto en Android que me salvó una vez. Si tienes Android 10 o superior, cuando vas a desinstalar la app a veces aparece una casilla que dice «Mantener datos». Es un salvavidas increíble, porque básicamente le dices al teléfono que guarde las carpetas donde WhatsApp tiene tus conversaciones, y solo borre la aplicación en sí. Al volver a instalarla, parece que nunca te fuiste: no hay que verificar número ni restaurar nada, todo está exactamente como lo dejaste. Una pena enorme que en iPhones esto no exista, o al menos yo no lo he encontrado nunca.
Si las cosas van mal y la copia en la nube falla o es antigua, en Android puedes jugar a ser arqueólogo digital. Con un gestor de archivos, puedes ir a la carpeta interna del teléfono, buscar la carpeta de WhatsApp y dentro de ella la subcarpeta «Databases». Ahí hay archivos con nombres crípticos como msgstore-2025-01-15.1.db.crypt14. Cada uno es una copia local de un día concreto. Si sabes que borraste algo ayer, puedes buscar el archivo del día anterior, renombrarlo como msgstore.db.crypt14 y reinstalar WhatsApp. La app encontrará ese archivo y restaurará el mundo tal como era en esa fecha exacta. Es un proceso manual, un poco delicado, pero te da un control brutal. En iPhone esto directamente no es posible, el sistema es más hermético.
Y aquí está la trampa más grande de todas, la que aprendí a la fuerza: si reinstalas WhatsApp y luego, sin hacer una nueva copia de seguridad, lo vuelves a desinstalar, ya no hay vuelta atrás. La primera reinstalación borra las copias locales antiguas del teléfono. Si no subiste nada nuevo a la nube, te quedas con las manos vacías. No hay papelera de reciclaje a la que acudir. La copia de seguridad no es una foto estática que guardas; es un salvavidas que tienes que ir recolocando constantemente bajo tus pies.