La gente todavía piensa que ChatGPT es solo para redactar correos o hacer trampas en los deberes del cole, y no van mal del todo, pero se quedan en la superficie. Yo llevo dándole caña bastante tiempo y te juro que el invento este da para mucho más. De hecho, lo que más hago últimamente es subir capturas de pantalla y fotos para que las analice por mí. Desde un gráfico de la bolsa hasta una factura del chino que no entiendo ni la mitad, le suelto la imagen y le digo: «oye, explícame esto como si tuviera diez años». Y funciona .
Otra cosa que me tiene enganchado es la función de recordatorios y tareas programadas. Suena a tontería, pero no lo es. Yo le digo «recuérdame echarle agua a las putas plantas cada tres días» o «los miércoles a las 8 de la tarde búscame planes cutres para hacer solo en casa». Y lo hace. Se porta. Ya no es solo preguntar, ahora él te responde sin que tú le escribas primero, como un colega pesado pero útil .
Para los que vivimos solos y odiamos pensar qué cenar, esto es un lifesaver. Abres la nevera, ves un tupper con algo que parece arroz del martes, un trozo de pollo y un yogur caducado. Le haces una foto, se la mandas y le pides «ideas para cenar con estos restos». Y te suelta una receta decente. Incluso te dice cómo combinar lo que creías que era basura. Ya no paso media hora mirando la nevera como un zombie .
A nivel creativo, también tiene perlas. Hay días que no tengo ni idea de qué hacer el finde y me da perra buscar en Google. Pues le pido un plan para sábado que incluya una ruta corta, un sitio cutre para comer cerca y una peli para la siesta. Y lo planea todo, con horarios realistas y todo. También lo uso para organizar los cables viejos que tengo por casa: les hago foto, me dice qué mierda es cada uno y si todavía sirve para algo. He tirado medio cajón de trastos gracias a él .
También está el lado friki, que es el que más mola. Puedes jugar a partidas de rol por texto, tipo «elige tu propia aventura». Le dices «estoy en una nave espacial y me persigue un alien, ¿qué hago?» y él te va narrando lo que pasa según lo que elijas. He pasado tardes enteras así, como un crío pero con barba. Y si te mola escribir, puedes pedirle fanfics raros con tus personajes favoritos, aunque luego te dé vergüenza reconocerlo .
Lo mejor es cuando te aburres y empiezas a flipar. Puedes simular charlas con personajes de ficción o preguntarle a Sherlock Holmes cómo resolvería tu papeleo de la declaración de la renta. Es absurdo, pero te ríes. También le puedes pedir que escriba letras de rap sobre tu jefe o sobre ese vecino que pone la música alta. No son premios Grammy, pero para desahogarte van de puta madre .
Ahora están sacando una función nueva de agente autónomo, que básicamente le dices «mira, necesito que me compares precios de vuelos a tal sitio y me reserves el más barato para el viernes» y él solito navega, busca y ejecuta. Todavía está medio verde, pero promete. Cuando funcione bien, vamos a delegar hasta las broncas con nuestra madre .
Eso sí, no te creas que es magia. Mucha gente dice que no le sirve porque no sabe pedir las cosas. Si le pones «dime qué hacer» te responderá con cuatro tópicos. Pero si concretas, si le das contexto, si le discutes, entonces sí que sacas chispas. Yo a veces le discuto a posta solo para ver si cambia de opinión. Es como tener un becario muy listo pero sin ego. Y eso, en según qué situaciones, hasta mola.
Al final, la gracia está en dejar de tratarlo como un buscador y empezar a usarlo como un compi de piso que sabe de todo pero no tiene vida propia. Ahí es cuando empiezas a descubrir cosas graciosas y raras que realmente no sabías que podías hacer.