Mira, me han preguntado mil veces por las palabras clave y siempre empiezo con lo mismo: olvida casi todo lo que creías saber. Esto ya no es (si es que alguna vez lo fue) meter frases en un texto a lo loco. Si piensas así en el 2026, vas directo al olvido.
Lo más importante ahora no es la palabra clave en sí, es por qué alguien la escribe. ¿Quiere comprar, aprender, o solo solucionar un problema rápido? Si no aciertas con eso, da igual el volumen de búsqueda. Vas a atraer a gente equivocada y Google lo sabe. Antes se llamaba «intención de búsqueda», ahora es la única brújula que vale.
¿De dónde saco entonces esas palabras?
Tienes que piratear un poco. No solo tu cerebro, sino el de tu competencia y, sobre todo, el de la gente.
- Escucha a Google como un amigo cotilla: Empieza a escribir en la barra de búsqueda como si fueras un cliente tuyo. Fíjate en las sugerencias que salen (Google Suggest). Esas son preguntas reales, en tiempo real. Luego, métete en Google Trends para ver si esa duda está subiendo o ya pasó de moda. Es gratis y te da una pista brutal del interés.
- Espía a los que ya están donde tú quieres estar: No es cosa de malos, es de inteligentes. Herramientas como Semrush o Ahrefs te dejan ver por qué palabras clave rankean tus competidores. Pero no te quedes con la lista. Entra en las páginas que rankean alto y fíjate: ¿cómo han estructurado el contenido? ¿Responden a una pregunta directamente? Muchas veces la joya no es la palabra clave principal, sino la pregunta secundaria que todos están ignorando.
- Usa herramientas, pero con cerebro: Todo el mundo te va a vender la suya. Semrush y Ahrefs son bestias, sí, pero son caras y pueden ser un laberinto si empiezas. Para un negocio local o un blog, a veces basta con el Planificador de Palabras Clave de Google (necesitas cuenta de Ads, pero es gratis) y un poco de olfato.
Mi favorita personal para entender a la gente es AnswerThePublic. Le pones un término y te devuelve un mapa visual con todas las preguntas (qué, cómo, cuándo, dónde) que la gente hace relacionadas. Te cambia la perspectiva completamente: de vender un producto a resolver dudas. - No subestimes el «poder de la cola larga»: Buscar «zapatillas» es una locura, competirás con Nike. Pero buscar «zapatillas para correr con arco alto mujer asfalto» es específico. Quien busque eso sabe lo que quiere y está más cerca de comprar. Esas frases largas y concretas (cola larga) tienen menos volumen, pero convierten mucho más. Acumula muchas de estas y el tráfico será de calidad.
El contexto lo es todo: La IA y la voz lo han cambiado todo
Esto es lo que muchos no quieren ver. Google ya no es solo una lista de enlaces azules. Ahora, con la Search Generative Experience (SGE), te responde directamente arriba del todo. Mucha gente se queda con esa respuesta y no hace clic en ningún sitio. En México, por ejemplo, más del 50% de las búsquedas ya son por voz.
¿Qué significa para tus palabras clave?
- Habla como una persona, no como un robot: Optimiza para búsqueda por voz. Las preguntas son más naturales: «¿Dónde hay una pizzaría que entregue a esta hora?» en lugar de «pizzaría entregas ahora». Piensa en frases completas.
- Estructura para que te pillen las IA: Si tu contenido es un muro de texto, la IA de Google lo ignorará. Usa párrafos cortos, listas, subtítulos claros (H2, H3) y sobre todo, responde a la pregunta en los primeros párrafos. Así es más fácil que te extraigan como fuente.
- La autoridad ya no es opcional: Google prioriza EEAT (Experiencia, Expertise, Autoridad, Confianza) y ahora hasta le añaden una N de Notoriedad (NEEAT). Si escribes sobre motores, demuestra que eres mecánico. Cita estudios, muestra trabajos anteriores. Si la IA no ve señales de autoridad real, no te tendrá en cuenta.
Al final, encontrar palabras clave hoy es como ser un buen periodista: tienes que investigar, hacer fuentes (tus herramientas), entender el contexto completo de la noticia (la tendencia) y contar una historia que tu lector (y el algoritmo) encuentre útil y creíble. No es una lista mágica, es un trabajo de detective constante.