Plan de Marketing

¿Quieres ganar clientes de verdad con influencers y no te da para pagar a famosos? Yo te cuento lo que nadie dice.

Mi vecina, que tiene una tienda de jabones artesanales, casi tira la toalla con el marketing de influencers. Un «experto» le dijo que solo valía la pena con creadores de más de 100 mil seguidores, y que eso le costaría mínimo 5.000 euros por un par de posts. Ella no tenía ese dinero, pero sí muchas ganas de intentarlo. Al final, lo hizo a su manera, casi sin presupuesto, y ahora le llegan pedidos de toda España. Te explico cómo lo hizo y lo que aprendí viéndola.

Lo primero: olvida los millones de seguidores

La gente se cree que un influencer con medio millón de seguidores es la clave. Pero la realidad es que esas cuentas grandes muchas veces tienen un engagement (interacción) bajísimo, a veces del 1% o menos. Sus seguidores no les hacen ni caso, solo los siguen como si fuera una revista. Además, cobran una barbaridad: una sola publicación puede costar más de 10.000 euros.

El truco está en los pequeños: los microinfluencers (10.000-100.000 seguidores) y los nanoinfluencers (1.000-10.000 seguidores). Ellos son los que de verdad conectan. Su comunidad es más pequeña, pero los comentarios, likes y preguntas son reales. Tienen tasas de engagement que pueden llegar al 6-10%, porque hablan con su audiencia como amigos. Para tu marca, eso significa que la recomendación se la creen.

¿Cuánto cuesta de verdad? Las cifras que no quieren que sepas

Te pongo números claros, basados en datos de 2025, para que veas la diferencia abismal:

  • Instagram (la reina para productos visuales):
    • Nanoinfluencer (1K-10K seguidores): 20-100 euros por publicación en el feed. Una historia de 24h puede ser incluso más barata.
    • Microinfluencer (10K-100K seguidores): 100-5.000 euros por publicación. Pero ojo, en la parte baja de ese rango (100-500€) ya encuentras perfiles muy buenos.
    • De 100K seguidores para arriba, los precios se disparan y ya no es «poco presupuesto».
  • TikTok (ideal para contenido espontáneo y divertido):
    • Aquí puede ser aún más barato empezar. Un nanoinfluencer puede cobrar entre 5 y 50 euros por un vídeo. Un microinfluencer, entre 25 y 1.250.

Mi vecina empezó con dos nanoinfluencers locales (menos de 5.000 seguidores cada uno) interesados en cosmética natural. No les pagó con dinero.

Cómo hacerlo sin apenas soltar dinero efectivo

Si tu presupuesto es cero o casi cero, tienes opciones. Los influencers más pequeños valoran otras cosas además del cash:

  1. Trueque por producto (Influencer Seeding): Les envías tu producto gratis, de buena calidad, y con una carta personal. Es lo que hizo mi vecina. Mandó su caja de jabones más bonita a unas cuantas chicas cuyo estilo le encajaba. La clave: elegir muy bien. No sirve mandar a cualquiera. Tienes que buscar perfiles que ya hablen de cosas como las tuyas. Muchas veces, si les gusta el producto, publican contenido por su cuenta sin que les pidas nada a cambio (Contenido Generado por el Usuario – UGC). Luego tú puedes pedirles permiso para compartir ese contenido en tus redes. Es publicidad gratis y super auténtica.
  2. Códigos de afiliado o descuento: En vez de pagarles por adelantado, les das un código único (ejemplo: «CÓDIGO_ANA10») para sus seguidores. Por cada venta que se haga con ese código, ellos se llevan una comisión (un 10-15% es común). Así, solo pagas si vende. Es justo para ambos. Además, puedes medir exactamente cuántas ventas trae cada influencer.
  3. Experiencias o colaboraciones a largo plazo: Invítalos a un evento (si haces uno), ofréceles ser embajadores de tu marca (con envíos periódicos de novedades), o colaborad en un live juntos. Para ellos, es contenido interesante para su audiencia y una relación valiosa.

El paso a paso real (lo que hizo mi vecina)

  1. Dejó de buscar «influencers» y empezó a buscar «personas». Se metió en Instagram y TikTok y buscó hashtags como #cosmeticanaturalmadrid#jabonesartesanales#vidasaludableespana. No miró solo a los más populares, sino a quienes tenían comentarios reales en sus fotos.
  2. Les escribió como humana, no como empresa. Su mensaje fue algo así: «Hola Ana, me encanta tu perfil y cómo cuidas la rutina natural. Hago jabones en mi casa-taller de (su ciudad) y tu estilo me parece que encaja. Me haría mucha ilusión que los probaras. Te los mando gratis, sin compromiso alguno de que hables de ellos. Solo espero que te gusten.» La naturalidad atrae naturalidad.
  3. Cuando alguna publicó, interactuó y agradeció. Compartió en sus historias las publicaciones de las influencers, les agradeció los comentarios, y generó una comunidad alrededor. Eso hizo que otras personas quisieran probar sus productos.
  4. A las que mejor funcionaron, les ofreció un código de afiliado. Así, empezaron a ganar dinero juntas. Ahora tiene 3-4 nanoinfluencers fieles con los que colabora cada vez que saca una nueva fragancia.

Los errores que casi la hunden (para que no los cometas)

  • Pedir control total del contenido: Si les das un guión rígido de lo que tienen que decir, se nota falso y su audiencia lo huele. Mejor dales libertad creativa. Confía en ellos, ellos saben cómo hablarle a su gente.
  • Elegir solo por número de seguidores: Una cuenta con 50K seguidores puede estar llena de bots (cuentas falsas). Fíjate en los comentarios: ¿son genéricos («¡guapa!») o son preguntas concretas sobre el producto? Esto último es oro.
  • No medir nada: Si no sabes qué buscas, no sabrás si ha funcionado. ¿Quieres ventas? Usa códigos de descuento únicos. ¿Quieres visibilidad? Mira el alcance y las visitas a tu perfil. Las herramientas básicas (como las estadísticas de Instagram o Google Analytics) son gratis.

Plataformas: ¿Instagram, TikTok, YouTube?

  • Instagram es la más versátil y estable para fotos, reels y stories. Es donde más marcas están.
  • TikTok es el rey del vídeo corto y espontáneo. Es más barato y tiene un alcance orgánico brutal si el contenido es bueno. Perfecto para demostraciones rápidas de producto.
  • YouTube es caro (por el trabajo de edición) y para presupuestos más altos. Con poco dinero, olvídalo de momento.

En resumen, mi consejo es este: No necesitas un gran presupuesto, necesitas paciencia y ojo. Busca a personas apasionadas por algo relacionado con lo tuyo, aunque solo tengan 3.000 seguidores. Conéctate con ellas de forma genuina. Ofrece tu producto o una colaboración justa. Y sobre todo, cree en el poder de la recomendación de «una persona real» a otra. Eso, hoy en día, vale más que cualquier anuncio pulido.