Preguntas técnicas de características y respuestas a preguntas tipo qué es

Lo que nadie te cuenta de abrir el correo en Gmail y te encuentras los mensajes de un extraño

A veces entras a gmail y ves cosas que no cuadran. Abres la bandeja y zas, un montón de correos que no son para ti. Facturas de luz de un tal José, mensajes del banco de una señora en Valencia. No es magia ni un complot. gmail junta las direcciones si llevan puntos, es una manía muy suya. Si alguien escribe jose.luis@gmail.com pero el real es joseluis@gmail.com, todo te llega a ti . El error es del remitente, pero el lío es tuyo.

Y ojo, que esto no significa que alguien haya colado en tu cuenta. Pero sí puede pasar que estés, sin saberlo, recibiendo el gmail de otra persona porque él mismo lo configuró mal. Hay gente que se confía y se pone el reenvío automático a tu dirección sin darse cuenta . Así que no te asustes, pero revisa de vez en cuando. Si ves muchos correos raros, puede que haya un alma perdida por ahí usando tu mail sin querer.

Lo más práctico para evitar estos sustos es tenerlo todo bien atado en gmail en mi celular. La app del teléfono es una pasada porque te llega al segundo. Pero claro, si tienes la sesión abierta y dejas el móvil por ahí, cualquiera puede leerlo. Por eso es clave cerrar sesión o al menos poner bloqueo. Aunque, siendo sinceros, casi nadie lo hace. Lo dejamos todo abierto por comodidad.

Para lo demás, está lo básico: gmail iniciar sesión en cualquier ordenador prestado es un riesgo. Si entras en el del trabajo o en un ciber, acuérdate de salir. Google te persigue, eh. Si no cierras sesión, el siguiente que coja ese ordenador va a tener tu vida privada al descubierto. Y luego dices «es que me han hackeado». No, hijo, si has sido tú.

A veces necesitas crear un gmail nuevo porque el antiguo te da vergüenza. Ese que hiciste con 15 años y una dirección ridícula. Pues parece que ahora Google está dejando cambiar la dirección sin perderlo todo, como una máscara . Ideal para empezar de cero sin borrar tus fotos de hace diez años. Porque todos tenemos ese correo que no queremos ni mirar.

Pero si lo que buscas es investigar o llevar un negocio, igual te toca acceder al gmail de otra persona de forma legal. Lo llaman delegación . Le das permiso a tu asistente o a tu pareja para que entre y gestione cosas. Eso sí, se hace desde el ordenador, en la web. Ni se te ocurra dar tu contraseña. La delegación mola porque puedes enviar correos como si fueras tú, pero sin soltar la clave maestra.

También han mejorado las notificaciones. Ahora en android puedes marcar como leído el correo sin abrir la app, directo desde la alerta . Un avance para los vagos (como yo). Así no acumulas 500 no leídos por gmail y finjes que controlas tu bandeja. Pequeños gestos que hacen la vida más fácil, la verdad.