Qué archivos temporales se esconden en tu PC
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Son esos archivos que Windows y tus programas crean para funcionar. Guardan datos momentáneos, como la copia de seguridad de un documento mientras trabajas en él. El problema llega cuando se olvidan de eliminarse. Se acumulan sin sentido, ocupando espacio en sitios como C:\Users\[TuNombre]\AppData\Local\Temp y ralentizando todo.
La caché del navegador funciona parecido. Guarda imágenes y partes de páginas web para que carguen más rápido la próxima vez que visites un sitio. Las cookies son diferentes: son pequeños archivos de datos que los sitios web dejan en tu navegador para recordar tus preferencias, sesiones iniciadas o hábitos de navegación. Con el tiempo, toda esta basura digital pesa.
Cómo encontrar y usar el Liberador de espacio en disco
Es una herramienta antigua de Windows, pero sigue siendo útil para una limpieza profunda. No solo busca en la carpeta Temp, sino en muchos otros rincones del sistema.
Para abrirlo, solo tienes que escribir «Liberador de espacio en disco» en el menú Inicio. Ejecútalo «como administrador» para que te dé acceso a todo. Te pedirá que selecciones una unidad (normalmente el disco C:) y luego analizará.
Te mostrará una lista con cosas como «Archivos temporales de Internet», «Miniaturas» o «Archivos de volcado de memoria del sistema». Mi consejo es que leas la descripción de cada una. Puedes marcar todas las que sean claramente temporales o de caché. Esto puede liberarte varios gigabytes de golpe.
La forma moderna con Configuración y Sensor de Almacenamiento
Windows 10 y 11 tienen un método más integrado y visual. Ve a Configuración > Sistema > Almacenamiento. Ahí verás la opción «Archivos temporales».
Al hacer clic, Windows analiza y te presenta una lista seleccionable: «Caché de Windows Update», «Archivos temporales», «Miniaturas». Es más claro y directo. Marcas lo que quieres y pulsas «Quitar archivos». Es ideal para limpiezas rápidas.
Aquí también está el Sensor de almacenamiento. Actívalo y configura que limpie automáticamente cada semana o cuando el espacio sea escaso. Es lo más parecido a que Windows se limpie solo, aunque suele ser conservador y no elimina todo lo que un humano podría.
Esto hay que hacerlo directamente en cada navegador. La caché y las cookies no se limpian completamente solo con las herramientas de Windows.
En Google Chrome, el atajo de teclado Ctrl + Shift + Supr (en Windows) abre directamente el panel de limpieza. También puedes ir a los tres puntos > Configuración > Privacidad y seguridad > Borrar datos de navegación. Asegúrate de seleccionar «Cookies y otros datos de sitios» y «Archivos e imágenes almacenados en caché». Elige el intervalo de tiempo «Desde siempre» para una limpieza completa.
Microsoft Edge es muy similar (está basado en el mismo código). Ve a los tres puntos > Configuración > Privacidad, búsqueda y servicios. Busca la sección «Borrar datos de exploración» y haz clic en «Elegir qué borrar».
En Mozilla Firefox, ve al menú > Historial > Limpiar el historial reciente. Te permite elegir un rango de tiempo y seleccionar específicamente cookies, caché e historial.
Borrar esto tiene consecuencias inmediatas. Saldrás de la mayoría de sitios web donde tenías sesión iniciada y tendrás que volver a introducir tus credenciales. Algunas páginas cargarán un poco más lento la primera vez, porque el navegador no tendrá nada guardado en caché. Pero notarás que responde mejor.
Errores comunes y lo que nunca debes tocar
Mucha gente se lanza a borrar carpetas manualmente. No es buena idea. Borrar todo lo que hay dentro de C:\Windows\Temp puede parecer seguro, pero algunos archivos podrían estar en uso en ese momento y causar errores.
Tampoco uses programas de limpieza de terceros tipo «optimizadores mágicos» sin investigar. Algunos son agresivos y eliminan cosas que el sistema necesita, causando inestabilidad. Las herramientas nativas de Windows, aunque menos llamativas, son más seguras.
Un error clásico es, al usar el Liberador de espacio en disco, marcar la opción «Descargas» pensando que son temporales. Eso borraría todo el contenido de tu carpeta de Descargas permanentemente. Revisa siempre la descripción que aparece en la parte inferior de la ventana antes de marcar una casilla.
Mi recomendación personal de mantenimiento
No esperes a que el PC vaya desesperadamente lento. Crea un hábito.
Una vez al mes, haz esto: abre la Configuración de Windows > Sistema > Almacenamiento y pasa por «Archivos temporales» para una limpieza rápida. Luego, cada tres o seis meses, realiza una limpieza más profunda. Usa el Liberador de espacio en disco como administrador y, justo después, limpia la caché y cookies de tu navegador principal usando el atajo de teclado.
Si usas varios navegadores, tendrás que repetir el proceso en cada uno. No hay un botón universal en Windows que lo haga por ti. Este mantenimiento no sustituye a actualizar Windows, desinstalar programas que no usas o gestionar lo que se ejecuta al inicio, pero es el cimiento. Un sistema sin toneladas de archivos temporales acumulados es un sistema que puede respirar.