La mayoría de la gente todavía asocia DeepMind con jugar al Go. Y bueno, por algo se empieza, pero ese momento ya es historia antigua. Lo que pasa ahora es que esta gente de Google ha montado un laboratorio que parece una factoría de ideas locas pero que funcionan.
No se han quedado en enseñar a una máquina a ganar partidas, han ido mucho más allá y están metiendo las narices en sitios que hasta hace poco parecían de ciencia ficción.
En biología han hecho lo que parecía imposible, predecir proteínas como quien lee un libro. Te suena AlphaFold, igual sí, igual no.
Pues eso es suyo y ha cambiado las reglas del juego . Antes, saber cómo se doblaba una proteína te podía llevar años de curro en el laboratorio.
Ahora, con su nueva herramienta AlphaGenome, pueden leer secuencias de ADN de un millón de letras y adivinar en un segundo si una mutación te va a joder un gen o no .
No es magia, es IA aplicada a la biología, y los investigadores ya están usando esto para enfermedades raras o cáncer. Han soltado la base de datos gratis y más de dos millones de científicos le están dando caña .

Luego van y se meten a médicos, pero sin bata. Han creado una cosa que llaman AMIE, que es como un doctor en la sombra . No es el típico chatbot que te suelta cuatro frases sacadas de internet.
Este tío artificial lo que hace es mantener conversaciones clínicas, con empatía y todo, y encima resulta que en las pruebas acertaba más diagnósticos que los médicos de verdad.
Ojo, no está para sustituirlos, dicen ellos, sino para echar una mano. Pero si te soy sincero, si encima de acertar más te trata mejor, igual los que se tienen que preocupar son los médicos.
Y no solo curan personas, también quieren curar el planeta. Han sacado AlphaEarth, que viene a ser un satélite virtual que vigila la Tierra .
Mientras Google Maps te lleva al bar de tu colega, AlphaEarth se dedica a medir la deforestación, el estrés hídrico o cómo crecen las ciudades.
Lo alucinante es que pueden analizar la superficie mundial en cuadritos de 10×10 metros y encima ocupan muy poco espacio. Lo están usando hasta la NASA y la FAO para vigilar el cambio climático, no para que llegues antes a tu destino.
Lo de los robots ya es otro nivel, literalmente te doblan una camiseta. Han presentado Gemini Robotics, que es un modelo de inteligencia artificial que le han metido a los robots para que entiendan el mundo físico .
No es el robot torpe de siempre, este es capaz de plegar un origami, meter un sándwich en una bolsa con cierre o coger una taza por el asa con cuidado.
Lo han enchufado a Boston Dynamics y a otros pesos pesados, y la idea es que los robots dejen de hacer siempre lo mismo y empiecen a pensar según lo que pasa a su alrededor. Hay algo que me da un poco de yuyu, pero también es fascinante.
Para terminar, han creado mundos virtuales donde tú te metes y paseas. Se llama Genie 3, y no es que generes un vídeo y lo mires, no.
Tú escribes algo y te crea un mundo interactivo por el que te mueves con el teclado, como si fuera un videojuego pero generado al momento .
Quieres estar en un templo egipcio o montando a caballo? Pues te lo hace. El problema ahora es la memoria, que si pintas algo en una pizarra y giras la cabeza, al volver se ha borrado.
Pero vamos, si ya lo mantienen más de un minuto, en nada tendremos mundos que duran lo que tú quieras.