La IA gratis ya está en tu bolsillo, pero la mayoría la usa mal. No es magia, es una herramienta. Si solo le pides cosas vagas, te devolverá textos genéricos y aburridos. La diferencia entre un resultado útil y una basura está en cómo le hablas.
Tus nuevas herramientas de cada día
Olvida la teoría. Estas son las que funcionan y no cuestan un euro:
- Para escribir y pensar: ChatGPT es el más versátil. Úsalo para que te ayude a redactar un correo difícil, a ordenar ideas dispersas para un proyecto o a explicarte cualquier concepto desde cero. Perplexity AI es mejor si necesitas datos precisos y actuales, porque te cita de dónde saca la información, ideal para trabajos o resolver dudas concretas.
- Para crear imágenes y diseños: WOMBO Dream o Hotpot AI convierten descripciones tuyas en imágenes. Sirve para crear una ilustración única para una presentación, un concepto para una camiseta o arte para tu perfil de redes.
- Para organizar tu vida: Evernote con IA ayuda a estructurar notas, listas y proyectos. Es como una segunda memoria. Notion va más allá, es una navaja suiza para gestionar desde una lista de la compra compartida hasta el plan completo de un evento.
El truco que nadie te cuenta: cómo pedir las cosas
El error es decirle «escríbeme un correo». Así sonará falso. La fórmula que sí funciona es darle contexto y forma:
- Situación: «Tengo que escribir a un cliente para decirle que su pedido se retrasa una semana».
- Objetivo: «Quiero que el tono sea empático y profesional, que no parezca una excusa corporativa».
- Formato: «Dame tres opciones de mensaje corto para enviar por WhatsApp».
Otros ejemplos que funcionan:
- «Explícame la inflación como si tuviéramos cinco minutos antes de una reunión y yo no supiera nada del tema».
- «Tengo estos párrafos desordenados para un informe. Ordénalos de más a menos importante y sugiere títulos para cada sección, con un tono directo».
- «Analiza este texto mío y señala las partes que suenan demasiado técnicas. Reescríbelas para que cualquiera lo entienda».
Dónde meterla en tu rutina (sin complicarte)
- Por la mañana: Pídele a ChatGPT o a Copilot que te haga un resumen de las noticias de tu sector. Usa Sleep Cycle para que el despertador te pille en un momento de sueño ligero.
- Para trabajar/estudiar: Usa Grammarly para asegurarte de que ese email importante no tenga faltas. Con Photomath, escanea ecuaciones con la cámara para ver soluciones paso a paso. Para estudiar, pídele a la IA que te haga un test de prueba sobre el tema.
- En tu tiempo libre: Que Lensa AI o PhotoDirector retoquen esa foto que vas a subir. Pídele ideas a una IA para una cena con lo que tengas en la nevera. Que Replika sea un compañero de conversación para practicar un idioma.
Lo que no te van a dar gratis (para que no te lleves un chasco)
Tiene límites. Las versiones gratuitas pueden ser más lentas en horas punta, tener un número máximo de preguntas o no acceder a información posterior a cierta fecha. Para uso personal es más que suficiente. Pagar solo vale la pena si necesitas procesar documentos largos automáticamente, usar APIs para un proyecto o tener la última versión al segundo de salir.
El secreto está en probar. Elige una herramienta de la lista, piensa en una tarea repetitiva o aburrida que hagas esta semana, y pídele ayuda de la forma clara que te he dicho. La primera vez que te ahorre 20 minutos de trabajo, lo entenderás.