Preguntas técnicas de características y respuestas a preguntas tipo qué es

El archivo fantasma de Google Drive que te hace perder los chats de WhatsApp

Me pasó la semana pasada con el cambio de móvil. Había hecho todo bien, según yo: la copia en Google Drive estaba ahí, reciente. Pero al instalar WhatsApp en el nuevo teléfono y poner mi número, la pantalla de restauración ni siquiera apareció. Simplemente, empezó de cero. Años de conversaciones, fotos de mis hijos pequeñitos, direcciones, todo… evaporado. Y el respaldo, que según la aplicación se había hecho un día antes, había desaparecido del Drive como por arte de magia.

Después de hurgar y preguntar, me di cuenta de que no soy el único y de que el problema casi nunca es que el archivo se borre solo. Es un malentendido enorme entre WhatsApp, Google y nosotros. La trampa está en los detalles que nadie te dice.

Lo primero y más absurdo: Google Drive puede estar «lleno» para WhatsApp aunque a ti te diga que tienes espacio. WhatsApp tiene un trato especial con Google: las copias de seguridad no consumen de tu cuota de 15GB. Pero, y esto es clave, el sistema de Drive necesita un margen de espacio libre para funcionar. Si tu Drive está hasta los topes de otros archivos (fotos de Google Fotos, documentos pesados), el proceso de respaldo o restauración simplemente se aborta en silencio. No sale un error claro; la copia se intenta, falla y tú ni te enteras, creyendo que todo está a salvo.

La segunda trampa es la de la cuenta de Google equivocada. Muchos tenemos más de una cuenta en el teléfono (la personal, la del trabajo…). WhatsApp, al hacer la copia, la sube a la cuenta que tenga por defecto en ese momento. Pero luego, al restaurar, puede que hayas iniciado sesión con otra en el nuevo móvil, o que la predeterminada haya cambiado. WhatsApp busca el respaldo en la cuenta activa, no lo encuentra, y te muestra un cero redondo como si nunca hubieras hecho un respaldo. Tu historial está en una nube paralela, inalcanzable.

Y luego está el error más frustrante: el «respaldo invisible». Aunque no lo veas en tu interfaz de Drive, puede que esté ahí, escondido. WhatsApp guarda los datos como archivos cifrados especiales que Google Drive no muestra en tu carpeta principal. Para ver si existe de verdad, tienes que ir a la web de Drive en un ordenador, entrar en Configuración > «Gestionar aplicaciones», buscar WhatsApp y hacer clic en «Ver datos de la aplicación ocultos». Solo ahí aparece la verdad: la fecha del último respaldo y su tamaño. Si ahí sí hay algo, el problema es de conexión o de permisos, no de que se haya perdido.

Pero ojo, incluso si lo encuentras, hay una regla de hierro: el respaldo está atado con alambre a tu número de teléfono exacto. Si restauras en un dispositivo con el mismo número, bien. Si has cambiado de número (incluso el código de país), WhatsApp no lo reconocerá. El archivo será un montón de bytes inútil. La migración segura entre números es un proceso aparte que hay que hacer antes de fiarte del respaldo.

Al final, confiar ciegamente en el botón de «Copiar a Google Drive» dentro de WhatsApp es un acto de fe peligroso. La solución no es dejar de usarlo, sino verificar, no asumir. Después de cada respaldo, abre WhatsApp, ve a Ajustes > Chats > Copia de seguridad, y comprueba que la fecha y la cuenta de Google mostradas son las correctas. Y activa la copia local en tu teléfono como plan B; WhatsApp la hace cada día automáticamente en la memoria interna, y es tu salvavidas de los últimos 7 días si la nube falla.

El susto me costó recuerdos, pero me enseñó que en lo digital, lo que no verificas con tus propios ojos, simplemente no existe.