Lo del historial de Google es algo con lo que me he topado muchas veces, y no es tan simple como parece. Hay varios sitios donde la huella se queda, más allá del navegador.
El más fácil y directo es dentro del propio Google Chrome. Si estás en un ordenador, solo tienes que ir al menú de los tres puntos en la esquina superior derecha y luego a Historial > Historial. Ahí lo ves todo organizado por fecha. Tienes hasta una pestaña que agrupa temas y búsquedas relacionadas, lo que puede ser útil si intentas recordar algo sobre un asunto concreto.
En un móvil Android con Chrome es parecido: tocas los tres puntos, Historial, y ya está. Ese historial que ves aquí guarda los últimos 90 días, pero hay excepciones. Por ejemplo, no incluye las páginas de configuración del propio navegador (chrome://settings) ni lo que hagas en modo incógnito. Ojo: si has iniciado sesión en tu cuenta de Google en varios dispositivos y tienes la sincronización activada, ahí se mezclará la actividad de todos ellos.
Ahora bien, este historial del navegador es solo la punta del iceberg. El núcleo de todo está en tu cuenta de Google, en el sitio llamado Mi Actividad (myactivity.google.com). Aquí la cosa se pone más interesante y un poco más inquietante.
Este sitio reúne mucho más que tus páginas visitadas en Chrome. Aquí se acumulan tus búsquedas en Google, los vídeos que has visto en YouTube, tus consultas en Maps y la actividad de otras apps que usan servicios de Google. Es un registro central de casi todo lo que haces ligado a tu identidad digital en Google.
La web te permite buscar dentro de todo ese mar de datos. Puedes filtrar por fecha o, lo que es más útil, por producto: para ver solo lo de Chrome, solo lo de YouTube, etc. Cada entrada puede tener detalles como la hora exacta, el dispositivo desde el que se hizo e incluso la ubicación aproximada si está activada.
Por supuesto, es posible que no quieras que se guarde todo esto. Para eso tienes los Controles de actividad. Desde la configuración de tu cuenta de Google, en Datos y privacidad, puedes ir a «Configuración del historial» y desactivar lo que no te interese. Lo más crucial para parar la recogida es «Actividad web y de aplicaciones». Si lo desactivas, dejas de guardar nueva actividad en tu cuenta. Puedes elegir solo desactivarlo, o desactivarlo y borrar también todo lo acumulado.
También puedes borrar elementos concretos o grandes lotes desde cualquiera de los dos sitios. En Chrome, desde la página de historial, puedes marcar casillas y eliminarlas. En Mi Actividad, hay un botón de tres puntos al lado de cada registro para borrarlo individualmente. Esto es útil si solo quieres limpiar algo puntual.
Lo que muchas personas no saben es que, además de ver y borrar, puedes descargar todo tu historial. En la página de Mi Actividad, si vas a la configuración de tu cuenta y a «Controla tu contenido», hay una opción para crear un archivo con tus datos. Puedes seleccionar qué productos incluir (solo Chrome, solo Búsqueda…), elegir el formato y recibir un enlace para bajarte todo. Es una forma de tener una copia fuera o de ver con más calma la enorme cantidad de información que se ha recolectado. Si alguna vez has borrado algo en Chrome pero tenías la sincronización con tu cuenta activada, este es el primer lugar donde debes mirar para intentar recuperarlo.
Si ves actividad que no reconoces en Mi Actividad, no siempre es señal de intrusión. A veces puede ser porque usaste un dispositivo compartido, porque se guardó en una cuenta diferente por error o incluso por «predicciones de actividad», como cuando YouTube reproduce automáticamente un vídeo sugerido. Conviene revisar esos detalles para saber el origen.
¿Sabes qué es lo más sorprendente? Que incluso si borras tu historial local en Chrome, no significa que desaparezca de Google si la «Actividad web y de aplicaciones» está encendida. Tus búsquedas y visitas (asociadas a tu cuenta) pueden seguir almacenadas en Mi Actividad. Es como limpiar tu habitación pero dejar todas tus cosas guardadas en un almacén exterior del que te habías olvidado. La verdadera clave para el control está en esa configuración de la cuenta, no solo en el navegador.
Por último, hay un detalle práctico: si usas un dispositivo que otras personas también usan (un ordenador familiar, por ejemplo), puedes configurar un paso de verificación extra para acceder a Mi Actividad. Se hace desde la misma página de Mi Actividad, en «Administrar la verificación». Así, aunque alguien tenga acceso físico al equipo, no podrá revisar tu historial completo sin una contraseña o verificación adicional. Es un buen recurso para tener un poco más de privacidad en situaciones compartidas.