Al final de un documento, si esa página en blanco no se va ni con retroceso ni con suprimir, el culpable suele ser el párrafo final que Word genera y que no puedes borrar de forma normal. Lo que tienes que hacer es engañar a Word.
Primero, pulsa Ctrl+Shift+8 (o Cmd+8 en Mac). Esto te mostrará las marcas de párrafo ocultas, esos símbolos de ¶ que indican dónde pulsaste Enter. En la página en blanco, verás una (o varias) de estas marcas. Selecciona ese último símbolo ¶, ve a la fuente y cámbiale el tamaño a 1. Al hacerlo tan pequeño, el párrafo dejará de ocupar una línea entera y se colará en la página anterior, haciendo desaparecer la hoja vacía. Luego vuelve a pulsar Ctrl+Shift+8 para ocultar las marcas.
Un detalle: a veces esa marca de párrafo tiene un cuadradito negro al lado. Eso significa que tiene activada la opción «Salto de página antes». En ese caso, haz clic derecho sobre el párrafo, ve a «Configuración de párrafo» y en la pestaña «Líneas y saltos de página», quita la marca de esa opción. Suele solucionarlo al instante.
Saltos de sección en medio del documento
Aquí hay que tener más cuidado. Si la página en blanco está entre medio de tu texto, es probable que haya un salto de sección del tipo «Página siguiente» o «Página impar». Si borras ese salto a lo bruto, puedes juntar dos secciones con formatos distintos (como distintos encabezados o márgenes) y arruinar el documento.
En lugar de borrarlo, cámbialo. Haz doble clic en el salto de sección (o ve a la pestaña Diseño > Saltos). En el menú desplegable, cámbialo a «Continuo». Esto mantiene la separación de secciones (y su formato único) pero sin forzar una página nueva, haciendo que la blanca desaparezca.
El método más directo para cualquier página
Si lo que quieres es borrar una página con contenido, o una en blanco que no responde, usa el comando «Ir a». Haz clic en cualquier parte de la página a eliminar y pulsa Ctrl+G (en Windows). En el cuadro que aparece, escribe \page y pulsa Intro. Esto seleccionará absolutamente todo el contenido de esa página. Luego solo tienes que pulsar la tecla Supr. Es infalible para páginas llenas de texto o gráficos.
Si todo lo demás falla, prueba reducir el margen inferior de la página anterior a la blanca. Ve a Diseño > Márgenes > Márgenes personalizados y baja ese valor. Ganar unos milímetros a veces es justo lo que necesita ese párrafo testarudo para caber y no saltar de página.