Lo que hago con las cookies en Safari depende completamente del dispositivo que esté usando y de lo harto que esté ese día de los anuncios. No es lo mismo en el iPhone que en el Mac; Apple lo maneja de forma distinta en cada sitio.
En el iPhone y iPad, casi todo se hace desde la app de Ajustes, no desde el propio Safari. Si un sitio web se vuelve loco y no carga bien, lo primero que intento no es borrar todo. Borrar todo el historial y las cookies te saca de todas las sesiones y es un fastidio. En vez de eso, voy a Ajustes > Safari > Avanzado > Datos de sitios web. Ahí aparece una lista de todos los sitios que han dejado basura. Puedes buscar uno concreto, deslizar el dedo sobre él hacia la izquierda y pulsar «Eliminar». Así solo pierdes la sesión en ese sitio problemático, no en tu banco, tu correo y Twitter al mismo tiempo.
La opción nuclear de «Bloquear todas las cookies» (en Ajustes > Safari > Avanzado) es una trampa. Actívala y verás cómo la mitad de la web deja de funcionar. No podrás iniciar sesión en casi ningún lado, aunque las contraseñas sean correctas. Lo que sí vale la pena tener siempre activo es «Prevenir el rastreo entre sitios». Esto no bloquea las cookies normales que necesitas para entrar en una web, sino las de terceros que usan los anunciantes para seguirte de página en página. Es el ajuste de privacidad más útil sin joder tu experiencia de navegación.
Para algo más agresivo, están los bloqueadores de contenido que se descargan del App Store. Los activas en Ajustes > Safari > Extensiones. Puedes usar más de uno, pero ojo, a veces se pelean entre ellos y Safari va más lento. Yo probaría con uno solo y famoso primero.
En el Mac, el control es mucho más fino y está donde debería: dentro de la propia app de Safari.
- Abre Safari y pulsa Safari > Preferencias > Privacidad.
- Ahí tienes un menú desplegable para «Cookies y datos de sitios web» con opciones que de verdad tienen sentido.
- Permitir solo del sitio actual: Esta es mi preferida. Deja que el sitio que tienes abierto funcione con normalidad, pero bloquea las cookies de, por ejemplo, los botones de «Me gusta» de Facebook incrustados en otras páginas. Es el equivalente a «Prevenir el rastreo entre sitios» del iPhone, pero mejor explicado.
- Permitir solo de los sitios que visito: También es sólida. Es la opción por defecto y suele ser un buen equilibrio.
- Bloquear siempre: El mismo problema que en el iPhone. No lo toques a menos que te guste que nada funcione.
- Desde esa misma ventana de Privacidad, si pulsas «Gestionar datos del sitio web…», tienes el control más detallado. Puedes buscar un sitio concreto (como «facebook.com«) y eliminarlo solo a él, o ver la cantidad de datos que ha almacenado. Es útil para limpiar la porquería de sitios que no visitas sin tocar los que usas a diario.
Una cosa que la gente no siempre entiende: si borras las cookies y datos en Safari en el Mac, puede que afecte a otras apps que usen el motor web de Safari para mostrar contenido. No es habitual, pero puede pasar.
Al final, mi filosofía es esta: no las bloquees todas, bloquéalas solo a las que no invitaste. Usa «Prevenir el rastreo» en el iPhone y «Permitir solo del sitio actual» en el Mac. Y cuando algo falle, borra solo los datos de ese sitio concreto, no todo. Así te ahorras dolores de cabeza.